viernes, 8 de mayo de 2020

EL PODER Y EL RUIDO

Protege las cacerolas de teflon de rayaduras. Protect your pans ...

por Alito Aep


Noche de jueves. Vuelvo de hacer una compra y veo en la esquina de Lacroze y Cabildo a dos señoras muy entusiastas y un tipo aburrido golpeando sus cacerolitas DE TEFLÓN (chiquititas, tal como cantaban los Quilapayún, y de teflón, tal como cantaba Copani) mientras los transeúntes pasaban indiferentes. Una de las señoras, al verme observar las ollitas, empieza a gritar "¡vamos, vamos, súmense!", con lo cual se ganó un improperio mío y el acercamiento cómplice de la otra en medio de la desolación que se esforzaban vanamente en  disimular.
Tuvieron sus diez minutos de ridículo, en la misma esquina que se llenó, con tránsito cortado y todo, el 18 de diciembre de 2017.

Sabemos que el fenómeno cacerolero es propio de ciertos núcleos urbanos que no representan al país. Pero en estos núcleos el fenómeno está fracasando, aún en medio del fuego de artillería gigantesco que ejercen los medios hegemónicos.
Entonces, ¿qué realidad es la que manifiesta hoy la tan mentada "correlación de fuerzas"? ¿La que relatan las tapas de los diarios grandes y los zócalos televisivos o la que nos siguen mostrando estos hechos reales y también, incluso, las encuestas de los analistas políticos serios?

Cuando hace falta tomar algunas decisiones fuertes, lo peor que se puede hacer es dar señales de debilidad o dejarse convencer por el ruido que hace quien está enfrente en su intento de mostrar un poder que en realidad no tiene.
¿De qué decisiones hablamos, o de qué acciones? Las que nos den una base sólida para reconstruir lentamente la Patria después de cuatro años de fuga y deuda más un año de pandemia: política alimentaria, producción y distribución de los alimentos y de la energía, MEDIOS DE COMUNICACIÓN... ¿Quiénes se piensa que van a llegar tanto a mostrar como a cubrir las necesidades reales del pueblo en cada rincón del país, en lugar de especular con el fracaso económico mientras fugan sus enormes ganancias? ¿Las empresas grandes? ¿La trenza oligopólica mediática? ¿C5N? ¿Los supermercados grandes? Ese error ya nos salió muy caro hace cinco años.
Es momento de decisión: la fuerza que tenemos ahora o bien se asume y se la usa con estrategia o se regala y perdemos el tren.